Domine in vidute tua.
Psalmo XXI.
Hazimiento de gracias a Dios, d'el pueblo por la victoria de Su Rey. Parece auer sido compuesto este Psalmo con el precedente.
Al Vencedor: Psalmo de Dauid.
Señor, el Rey se alegrará
En tu gran fortaleza,
En tu virtud y pieza:
Y mucho mas se gozará
Señor en tu salud,
Cantando tu virtud.
Diste le de su coraçon
El desseo cumplido
De ti fauorecido:
Todo lo que pronunciaron
Sus labios y su boz
No le negaste ó Dios.
Mismo lo adelantarás
En peticiones suyas
De bendiciones tuyas
Puesto sobre su cabeça hás
De oro fino demas
Corona en toda paz.
Vida Señor te demandó,
Distese la en tus vias;
Y longura de dias
Por siglo y siglo el alcançó.
Grande es en tu salud
Su gloria y su quietud:
Sobre el magestad y splandor
Hás puesto: y sin fictiones
A jamás bendiciones
Puesto lo hás ó Saluador;
Lo hiziste alegrar
Con tu rostro, y gozar.
( . . . )
Porquanto el Rey confia en Dios:
Y en la misericordia
De Dios, Dios de concordia
Espera su clamor y boz:
No titubeará,
Nunca resualará.
Tu mano alcançando será
A todos tus contrarios,
Y tuyos aduersarios:
Tu diestra mas alcançará
A los que te odieron,
Y te aborrecieron.
Poner los hás en tu furor
Como horno de fuego:
Y los deshará luego:
En la yra suya el Señor:
Fuego ardiente, echará
Que los consumirá.
De la tierra anichilarás
Su fruto, y su simiente.
Porque mal ciertamente
Contrati han tendido: Mas
En su machinacion
No preualecieron.
Aparte pues poner los hás:
Y apuntarás derechas
A sus rostros tus flechas.
Con fuerça ó Dios te en salçarás:
De ti cantaremos,
Tu valor diremos.
Deus meus, respice in me.
Psalmo XXII.
Dauid en sus angustias prophetiza la angustia de Christo en la cruz, su abatimiento, y dolores. La propagacion y gloria de su Reyno, de ambas cosas ay muchas sentencias en el Psalmo, que exceden la historia de Dauid: porque el principal intento de el Espiritu era cantar lo que auía de effequuarse en la persona de Chisto, en quien todas ellas se veen cumplidas.
Al Vencedor: sobre Aielethhassahar, Psalmo de Dauid.
Dios mio, ó Dios, porque dexado me hás?
De mi salud porque lexos estás?
Y de el clamor, de las palabras mas
De mi bramido?
Dios mio, a ti grito y clamo opprimido,
De dia y noche, y no soy entendido;
Y para mi silencio no há sido
En mi clamor.
Y tu, el Sancto, habitante el loor
De Israel todo, En ti con gran heruor
Confiaron nuestros padres, Señor.
y los saluaste.
Bozearon a ti, y los libraste,
Esperaron en ti, y les hablaste,
Y en su clamor no los auergonçaste
Gracia ouieron.
Y yo que soy guzano, y no varon:
Verguença mas de todos hombres, aun
El menosprecio y d'el pueblo el pregon
Me desechando.
Escarnecen de mi los que mirando
Todos me están, de los labios echando,
Y la cabeça en alto meneando
Son dos a dos.
Remite se, dizen ellos, a Dios,
Libre lo pues, que su clamor y boz.
Pues bien lo que quiere, eche y lance el em pos
De el que reclama,
Mas eres el que me dió vida y fama.
Que me sacó d'el vientre: y que mi alma
Desde la cuna y tetas de mi ama
Hizo esperar.
Echado estoy sobre ti, sin dudar,
Desde Señor la matrix: sin mudar,
Desde el vientre, y de mi madre el cuydar
Eres Dios mio.
No alexes de mi el poder tuyo,
Porque está de angustia cerca el río;
Y quien me ayude, y dé socorro suyo
No ay ninguno
( . . . )
Rodearonme muchos toros aun:
Y de Basan fuertes me cercaron.
Su boca mas sobre mi abrieron
Con gran fiereza.
Como lean que brama y haze preza.
Yo me escurri como aguas, de trísteza,
Descoyuntar mis huessos de flaqueza
Todos sentí.
Mi coraçon muy congoxado en si
En medio fué y dedentro de mi
Se desliendo aun como cera assi:
Y con todo esto.
Sacó se mas mi vigor, como vn tiesto,
Pegada a mis paladares fué presto
Mi lengua: En el poluo de muerte puesto
Me hás en verdad.
Rodearonme perros con maldad;
Cercaron me malos en quantidad;
Horadaron con muy gran crueldad
Mis pies y mis manos.
Contaría yo todos mis huessos sanos:
Ellos miran con ojos inhumanos,
Burlandose considerán muy vanos.
Mi condicion.
Entre si mis vestidos partieron:
Entre si mas maluados jugaron
Sobre mi ropa, y suertes echaron
Aquien seria.
Mas tu Señor, tu fortaleza mia,
No te alexes de mi; mi sola guia,
Apressura te por la gracia tuya,
Y ayuda me.
Escapar d'el cuchillo acuerdate
El alma mia, y socorro dalle,
Que de poder d'el perro salua esté
Mi sola vida.
Salua me mas de la boca atreuida
E'el leon fiero: a ti mi boz subida.
De cuernos aun de vnicornios oyda
Esperaré.
( . . . )
A todos mis hermanos contaré
El nombre tuyo: y ansi hablaré
Quando alabando, ó Señor, te estaré
Yo congregado.
Los que temeys al Señor, alabaldo,
Los de Iacob todos glorificaldo,
Y de Israel toda simiente amaldo
Y temed lo.
Porque d'el pobre el no menospreció
La afflicción grande, y nunca el escondió
Su rostro d'el: mas siempre le oyó
Si fué clamando.
De ti será mi alabança orando,
En la congregacion seré loando
Y ante de los que le temen pagando
Mis votos mas.
Hán de comer todos pobres en paz,
Hartarán se: y al Señor Dios demas
Alabarán los que buscan su faz: 
Eternalmente.
El coraçon vuestro estará biulente.
Los cabos mas d'el mundo enteramente
Se acordarán, y a Dios omnipotente
Se boluerán;
Ante de ti todos se humillarán.
Porque de Dios es el reyno; y serán
Las gentes d'el, todas le seruirán
Obedeciendo.
Los gruessos mas adorarán, comiendo:
Delante d'el el que está decendiendo
Al poluo, assi el muy infirme siendo
Se postrará.
La simiente aun d' ellos le seruirá:
Al Señor Dios para siempre será
Contada, y mas a el se inclinará
Humildemente.
Ellos vendrán, y a todo pueblo y gente
Que naciere aun su justicia excelente
Annunciarán, y diran juntamente,
Que esto hecho el há.
Dominus regit me, & nihil.
Psalmo XXIII.
Dauid como experimentado, por la semejança d'el officio d'el pastor con sus ouejas, pinta qual sea la prouidencia de Dios para con los suyos. La paz, bondad, benignidad y fieldad entera y en su Iglesia, y en la vida eterna.
Psalmo de Dauid.
El Señor es mi pastor esforçado,
No faltará me nada. Sossegado
Yazer me haze en lugar muy yeruoso:
Pastorear junto aguas de reposo.
Haze boluer mi alma: y por su nombre
Por senda justa el me guia y dá lumbre.
Aunq; ande en valle aun de súbra de muerte
No temeré algun mal, porque fuerte
Tu estarás conmigo, y a mi lado:
Connortar me hán tu vara y tu cayado.
Y en presencia aun de mis contrarios mismo
Adornarás mi mesa, ó Altissimo.
Con olio vngiste ó Señor mi cabeça,
Mi copa está reuertiendo sin cessa.
Misericordia y grada concedida
Me seguirán los días de mi vida:
Y d'el Señor en la casa, en sus vias,
Reposaré en paz por luengos dias.
Domini est terra & plenitudo.
Psalmo XXIIII.
Siendo la tierra toda con lo que contiene de Dios, de toda esta uniuersidad escogió vn pueblo para si, cuyas condiciones recita. Requiere a los principes de la tierra que reciban y traten benignamente este pueblo cuyo capitan es Christo Rey de Gloria.
Psalmo de Dauid.
Todo el mundo en su latitud,
Y la tierra y su plenitud,
Y todo lo que habita en ella,
De Dios está. El la fundó.
Sobre los mares: y affirmó
Sobre los ríos de agua bella.
Quien pues al monte subirá
De Dios? y quien residirá
En su lugar santo y sagrado?
El de manos y coraçon
Limpio: El que es sin vana fiction,
Y que en fraude no há jurado.
Bendicion, justicia, y virtud
D'el Señor Dios de su salud
Recibirá siempre tal hombre.
Es esta la generacion
De les que buscan de afficion
En Iacob tu rostro y tu nombre.
Altas puertas leuanta os
Puertas eternas alça os,
Pues entrará el Rey de gloria.
Este Rey de gloria quien es?
El Dios fuerte y muy valiente es?
Fuerte en batalla y con victoria.
Altas puertas leuanta os
Puertas eternas alça os,
Pues entrará el Rey de gloria.
Este Rey de gloria quien es?
El Dios de las armadas es,
El está que es el Rey de gloria.
Ad te Dominne, leuaui animam.
Psalmo XXV.
Dauid confiado de la bondad de Dios, de la qual tiene muy larga experiencia, pide ser perdonados de sus peccados, y enseñado en su ley. Declara las felicidades de los que temen a Dios.
De Dauid.
A ti mi alma hé alçado.
Confié Dios mio en ti
No sea yo auergonçado:
Y no se alegren de mi
Mis contrarios. No serán
Los que te esperan burlados
Mas con verguença estarán
Los sin causa rebellados.
Entender haz me tu via:
Tus sendas enseña me.
En tu verdad sé mi guia,
Señor, y endoctrina me:
Porque tu eres el Dios
De mi salud: hé echado
A ti mi clamor y boz,
y todo el dia esperado.
De tus gracias y concordias
Acuerdate, ó Señor,
Y de tus misericordias
Perpetuas con amor.
Oluides mi mocedad,
Mi rebellion y peccado:
O Dios, segun tu bondad
De mi esté recordado.
El Señor es bueno y recto:
Portanto el enseñará
Al peccador el perfecto
Camino. Y mas el hará
En justicia encaminar
Los humildes noche y dia:
Y a los mansos enseñar
Su carrera y recta via.
De Dios las sendas de cierto
Misericordia, y verdad
Son a los que su concierto
Guardan con toda equidad.
Por tu nombre, ó Iehuoa,
Perdonarás me mi falta;
Porque mi peccado está
Grande antes tu justicia alta.

( . . . )
Quien es el varón con tino
Que al Señor há de temer?
Mostrar le há el camino
Que há descoger y tener.
En el bien reposará
Su alma seguramente.
Y la tierra heredará
Para siempre su simiente.
De Dios el secreto es dado
Alos que le temen: mas
Su concierto aparejado
A instruyrlos en paz.
Mis ojos pues al Señor
Estarán siempre mirando:
Porque será tu fauor
De la red mis pies sacando.
Mira me, ó Altissimo,
Y misericordia ten
De mi: porque yo soy mismo
Solo, y pobre, y en desden.
De mi triste coraçon
Las angustias también floxas
Muy mucho se ensancharon:
Saca me de mis congoxas.
Mi afflicion, y mi pena
Con tus ojos mira: assi
Mi alma de culpas llena
Perdon pidiedo de si.
Mira mis contrarios aun.
Como hán se multiplicado:
Que aborreciendo me son
De odio injusto, desechado.
Guarda mi alma, y me vea
Tu bondad, y libra me:
Auergonçado yo no sea,
Porque en ti confié.
Integridad, rectitud
Me guarda, en ti confiado,
Israel por tu virtud
Sea de angustias librado.
Psalmo XXVI.
Contra las calumias de muchos. Dauid invoca el tauor de Dios. Y purga su innocencía contra ellas. Exhorta a sus perseguidores a penitencía. Descubre sus malos intentos, y denunciales la yra de Dios, y el castigo que los espera.
De Dauid.
Iuzga me, ó Señor,
Porque con tu fauor
Yo en mi integridad hé
Andado y caminado,
Y en Dios hé confiado:
Iamas yo no vacilaré:
O Señor, prueuame,
Tienta me: funden se
Mis riñones, y coraçón,
Porque la bondad tuya
Es en la vista mia:
Y siempre ando en tu verdad aun.
Con hombres de maldad
Llenos de falcedad
Nunca y jamas no me assenté:
Con los que ocultamente,
Ván, y encubiertamente,
Yo no me hallé ni entré.
De malignos assi
Quadrilla aborreci:
Con impios no fue me assentar
En limpieza de mano
Iré, ó Soberano,
Al derredor de tu altar.
Para ó Señor Dios,
De alabança dar boz,
Y tus marauillas contar.
O Señor, hé amado
Tu casa: y mas preciado
De tu gloria el santo lugar.
Mi alma, y vida pues
No juntes, ó Iuez
Con homicida y peccador:
Cuya mano en mal hecho
Está: y de cohecho
Su diestra llena ó Saluador.
En mi integridad
Ando; ten piedad
De mi Señor, redime me.
Mi pie recto há estado;
Con rectos congregado
Al Señor Dios bendeziré.
Psalmo XXVII.
Declara la firme confiaça que tiene en. Dios para supportar toda suerte de tetació. Pide a Dios q no le dexe.

De Dauid.
El Señor Dios, es mi luz en su via,
Y mi salud, de quien me temeré?
El Señor es la fortaleza mía,
De quien pues yo me espauoreceré?
Quando de mi malos se acercaron
Para comer mi carne: ellos atrás
De enemistad muy llenos y sin paz
Trompeçaron todos y cayeron.
Sobre mi pues aunq; campo se assiente.
Mi coraçon jamas no temerá:
Sobrc mi mas guerra aunq; se leuante
Mi alma en esto aun se confiará,
Vna cosa hé demandado al Señor,
Buscaré esta y la procuraré,
Que todos los mis dias yo esté
En caso d'el Señor mi protector.
Para de Dios ver la grande hermosura,
Beneuolencia y gozo contemplar:
Y para mas con verdadera cura
Su Templo d'el buscar y visitar.
Porque en su tienda el me esconderá
En el dia aun d'el mal: Iusto y fiel,
Esconder me há en el secreto de el:
Sobre alta roca alto pues me pondrá.
Y sobre mis contrarios mi cabeça
Ensalçará: y sacrificaré
En su casa aun jubilando: y sin cessa
Yo cantaré, y a Dios psalmearé:
Oye mi boz con que llamo: y dá me
Repuesta ó Dios, ten piedad, de mi.
El coraçon mio há dicho de ti.
Buscad mi rostro: ó Dios lo buscaré.
De mi no sea el tu rostro escondido,
Tu sieruo no apartes con furor,
Desamparar pues mi ayuda hás sido
No quieras me, ó Dios mi Saluador.
Si padre y madre a mi me dexaron:
Recogió me Dios, y me dió salud.
Enseña me tu via, y rectitud:
A causa ó Dios, de mis contrarios aun.
A voluntad no quieras, ó Potente,
De mis enemigos entregar me.
Ca contra mis testigos falsamente
Calumnia hablando hán leuantadose.
Pereciera yo, si no creyesse mas
Que la bondad de Dios tengo de ver,
Y en la tierra aun de los biuientes ser.
Espera a Dios, esfuerçar tehá de mas.
Psalmo XXVIII.
Pide Dauid a Dios, que le tenga de su mano, para que no camine con los impios hipocrítas, y a la fin sea punidos con ellos.

De Dauid.
O Señor Dios, ó fuerça mia,
A ti llamaré noche y día:
No hagas d'el sordo, yo te vea:
Porque callando te no sea
Semejante a los que en sason
Decendiendo al sepulchro son.
Oye la boz y intenciones
De mis ruegos y peticiones,
Quando clamo a ti, opprimido:
Quando alço triste y affligido
Mis manos limpias de maldad
Al Templo de tu sanctidad.
Con los llenos de iniquidades,
Con todos los que obran maldades,
Que paz hablan con su próximo:
Y en su coraçon está mismo.
La maldad de su falsa boz
No me tires, ó Señor Dios.
Dá les conforme a su malicia,
Conforme a su grande injusticia:
Segun las obras de sus manos,
Y suyos hechos inhumanos
Dáles y pagales. Señor,
Su paga segun su error.
Porque de Dios Omnipotente
Las obras y el hecho excelente
De sus manos no han sabido,
Entendido ni conocido,
Portanto derribar los há,
y no los edificará.
Sea bendito y alabado,
El Altissimo sea honrrado,
Que há la boz de mi ruego oydo,
Y mi petición concedido.
Mi fortaleza es Iehoua,
Mi escudo y paues está.
Mi coraçon há esperádo
En el, y yo fue ayudado:
Gozóse mi alma y portanto
Alabarelo con mi canto.
La fortaleza, y protector
De los suyos es el Señor.
El es el esfuerço y há sido
De la salud de su vngido.
Salua al pueblo que en ti confia,
Bendize a la heredad tuya:
Y pastor pastorea los
Y para siempre ensalça los.
Psalmo XXIX.
Exhorta a todos los príncipes de la tierra a dar la gloria a Dios, que por tantas marauillas há declarado y declara cada dia su potécia. Prophetiza se en este Psalmo su virtud para con su Iglesia.

Psalmo de Dauid.
Al Señor Dios alabad,
Dad hijos de fuertes dad
Gloria y fortaleza a Dios.
Al Señor con alta boz
Dad la gloria de su nombre;
A Iehoua, Dios de lumbre
Humilla os, en la gloria
De su sanctidad notoria.
La alta boz de Iehoua
Sobre las aguas está:
Dios de gloria haze tronar,
Sobre aguas muchas se estar.
Boz de Dios es con potencia,
Con gloria y magnificencia
Boz que los cedros quebranta:
Cedros d'el Libano arranca.
Como bezerros saltar
Hizolos: y resaltar
Al Libano y al Sirjon,
Ainsi que vnicornios aun.
Boz que corta llamas cierto.
Que haze temblar el desierto.
Desnudar las breñas harto
Y estar las cieruas de parto.
Mientras en su Templo están
Todos los suyos, y dán
Al Señor gloria y honor
En el diluuio el Señor
Estaua, y eternalmente
Es Rey. A su pueblo y gente
Dará fuerça y coraçones,
Y en toda paz bendiciones.
Psalmo XXX.
Haze Dauid gracias a Días, por auerle librado de grandes peligros, y dadole reposo en su casa.
Psalmo de cancion d'el estrenamiento de la casa de Dauid.
Yo te ensalçaré a jamas,
Porque ensalçado, ó Dios, me hás,
Y mis enemigos así
No heziste alegrar de mi.
Señor Dios mio, ó Soberano
Clamé a ti, y yo fue sano.
D'el sepulchro heziste subir
Mi alma ó Señor, y biuir
De entre los que al hoyo se ván,
Y al sepulchro abaxando están,
Al Señor sus pios dad gloria:
Celebrad su sancta memoria.
Porque su yra con furor
Momentanea es: mas amor
Y vida es en su voluntad:
A la tarde el lloro en verdad
Si reposare, el alegria
Vendrá amaneciendo el dia.
En mi felicidad dixe,
Iamas yo no resualaré.
Porque por tu bien singular
Mi monte ó Dios, heziste estar
Con virtud: mas tu rostro amado
Escondiste, y fue conturbado.
A ti ó Señor llamaré:
Y al Señor Dios supplicaré,
Que prouecho en mi muerte aurás,
Quando al hoyo me abaxarás?
Dará te el poluo alabança?
Dirá el tu verdad inmensa?
Oye, ó Señor, yo clamo a ti.
Ten misericordia de mi;
Señor, sé mi ayudador.
O Señor Dios mi saluador.
Mi endecha en bayle tornaste:
Y mas mi sacco desataste:
De alegria ceñiste me.
Portanto a ti gloria canté,
Y no callé a lehoua:
Mi alma te confessará
Señor Dios mio, ó Altissimo,
Para siempre perfectissimo.
Psalmo XXXI.
Dauid puesto en grandissimo peligro de sus enemigos ora a Dios que le escape. Decanta la summa bondad de Dios para con los suyos, por respecto de la qual exhorta a los píos que lo amen, y esperen en el.
Al Vencedor: Psalmo de Dauid;
En ti Señor hé esperado,
No sea yo a jamas
Auergonçado: mas
Sea en tu justicia librado,
La tuya oreja ayna
Señor a mi inclina:
Escapa me muy prestamente,
Por peña, ó Dios, sé me
Y para saluarme
Por casa fuerte juntamente.
Porque eres con pieza
Mi roca y fortaleza.
Por tu nombre potentissimo
Señor me guiarás,
Y me encaminarás.
Sacar me hás de la red que hán mismo
Para mi escondido
Porque mi fuerça hás sido.
Mi alma encomendado en tu mano:
Señor Dios de verdad,
Por tu grande bondad
Redemir me hás. O Soberano,
Vanidad hé echado,
Y en ti solo esperado.
En la misericordia tuya
Señor alegrar me hé,
Y as si me gozaré,
Porque visto hás la affliccion
Mi alma hás conocido
Quando en angustia há sido.
Y en la mano no me encerraste
D'el enemigo osar:
Antes heziste estar
Mis pies en anchura y largaste.
Ten ó Dios de concordia
De mi misericordia.
En angustia estoy detenido:
Mis ojos en llorar,
Mi alma con pesar,
Y mi vientre hán se carcomido.
Porque desfalecida
Con dolor es mi vida.
Con sospiro, llanto, y gemido
Mis años passaron:
Por mis peccados aun
Há se me fuerça enflaquecido:
Y delgados y gruessos
Podrido hán se mis huesos.
Opprobrio de mis enemigos
Hé sido, y deshonor
De vezinos, y horror
A mis conocidos amigos:
Los de fuera me viendo
De mi fueron huyendo.
Como muerto hé sido oluidado
De todo coraçon,
Y me desecharon
Como vaso medio quebrado.
De muchos hé oydo
Affrenta, y entendido:
Miedo en derredor tuue, quando
Consultauan assi
A vna contra mi,
Para mi alma machinando.
Mas yo muy confiado
Sobre ti hé estado:
Dixe, Señor eres Dios mio:
Mis tiempos mas están
En tu mano y serán:
Libra me de la mano, ó pio,
De mis angustiadores,
Y mis perseguidores.
Resplandecer tu rostro ardiente
Sobre tu siervo haz:
Por tu bondad demas
Salud me. O Omnipotente,
No sea yo affrentado
Porque te hé inuocado:
Sean los impios y maluados
Confusos sin honor,
Y sean ó Señor
Para el sepulchro cortados.
Enmudezcan penosos
Los labios mentirosos:
Porque calumnias muy impuras
Con soberuia ruyndad,
Menosprecio, y maldad
Han hablado: y cosas muy duras
Contra el justo inuentado
De ellos menospreciado.
Quan grande es tu bien que hás guardado,
Y guardas para los
Que te temen ó Dios:
Que hás para todos los obrado,
Que te esperan delante
De todo pueblo y gente.
En la secreta mansedumbre
D'el rostro tuyo en paz
Esconder tu los hás
De arrogancias de qualquier hombre:
Y guardar en tu tienda
De lenguas de contienda.
Honrra a Dios sea gloriosa,
Porque su gran bondad
Como en fuerte ciudad
Conmigo hizo marauillosa
En mi pauor y priessa
Yo dezia sin cessa.
De delante los ojos tuyos
O Dios cortado soy,
Y desechado estoy:
Mas la boz de los ruegos mios
Ciertamente entendias
Quando en clamor me vias.
Vos sus misericordiosos
Al Señor Dios amad:
El guarda en toda edad
A los fieles temerosos,
Y paga y galardona
La soberuia persona.
Esforça os, y en esto mismo
Esfuerce se mas aun
El vuestro coraçon;
Vos todos que en el Altissimo
Esperays confiados
Siempre sed esforçados.
Psalmo XXXII.
Declara Dauid en este Psalmo, quien sean en esta massa peccadora justos, a saber, los que por misericordia de Dios alcançaron perdon de sus peccados en Christo, y espiritu de regeneracion para bien obrar.