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Una Introducción
al
Antiguo Testamento

por
Edward J. Young

Profesor de Antiguo Testamento en el
Seminario Teológico Westminster
Filadelfia, Pennsylvania, EE.UU.

CAPÍTULO VEINTIOCHO


ESDRAS Y NEHEMIAS

Posición en el canon

En el Baba Bathra 15a, se considera a Esdras y Nehemías como un solo libro; “Esdras escribió su libro”. Pero esto no significa que a Esdras también se le consideraba como el escritor de Nehemías, ya que en el Gemara leemos, “¿Y quién lo terminó?” A lo cual se da la siguiente contestación, “Nehemías hijo de Hachalias”. Esta declaración evidentemente desea hacernos entender que Nehemías terminó la obra agregando la suya. También Josefo consideró a los dos libros como uno (Contra Apionem, 1:8) y también Melito de Sardis (en la Ecclesiastical History de Eusebio, IV:26) y Jerónimo (Prologus Galeatus). La Vulgata llama a Nehemías el segundo libro de Esdras (liber secundus Esdrae).
En un manuscrito hebreo de 1448 se introdujo la división de los dos libros, y esta se ha mantenido aún en las Biblias hebreas modernas. Sin embargo, aun en estas Biblias las notas Masoréticas, las cuales dan el número de versículos en cada libro, se les coloca después de Nehemías, y se dice que el versículo que constituye la mitad es Nehemías 3:32.
En la Septuaginta se unió a los dos, y se les dio el título de Esdras B para distinguirlos de Esdras A, el cual es un libro Apócrifo. Ongenes es el primero en dar fe de esta división en la Septuaginta.
En realidad los dos libros están Íntimamente relacionados, pero la repetición de Esdras 2 en Nehemías 7:6-70 demuestra que originalmente no fueron uno. Solamente se puede hacer conjeturas con respecto al por qué se les llegó a considerar como uno. Pudo haber sido porque Nehemías continuó la historia de Esdras, o quizás pudo haber sido para hacer el número total de los libros canónicos que estuviera de acuerdo con el número de letras en el alfabeto hebreo.

La relación entre Esdras y Nehemías

Existen algunos eruditos que niegan la historicidad del exilio, y consecuentemente también la restauración. Entre los principales de estos está C. C. Torrey, quien cree que la historia de Esdras no posee ninguna base para ser un hecho. Gustavo Hoelscher defiende esencialmente la misma opinión.
Debido en gran parte a la influencia del erudito católicoromano A. Van Hoonacker, quien ha escrito ampliamente sobre la materia, algunos eruditos, especialmente Batten y Pere Lagrange, creen que la obra de Nehemías precedió a la de Esdras. Ellos le asignan a Nehemías la época del reinado de Artajerjes 1(465-424), y a Esdras la de Artajerjes 11(404-359).
Van Hoonacker creyó necesario rearreglar el texto bíblico de la siguiente manera: Esdras 1:1—4:3; 4:24b—6:22; 4:4-24a; Nehemías 1:1—7:5; 11:1—13:31; Esdras 7-10; Nehemías 8-10. Sin embargo, aun cuando el ministerio de Nehemías se puede asignar al reinado de Artajerjes I, como creemos que debe hacerse, de ninguna manera debemos deducir que la obra de Esdras debe ser colocada después de este tiempo. Por tanto habremos de discutir los libros, de acuerdo con el arreglo tradicional.

ESDRAS

Nombre

Al libro se le llama en la Biblia hebrea de acuerdo con su personaje principal, Esdras. En la Septuaginta lleva la designación Esdras deuteron, y la Vulgata lo llama el primer libro de Esdras (liber primus Esdrae).

Escritor

Aun cuando el libro mismo no declara en su totalidad ser la obra de Esdras, sin embargo la tradición parece estar justificada al asumir tal cosa. Por una parte, parte del libro (capítulo 7 y siguientes) está escrito en la primera persona del singular. Es muy posible que Esdras haya usado estos pasajes como una base agregándoles información obtenida de otras fuentes. El libro lleva las marcas de unidad y si las secciones “yo” son la obra de Esdras, también parece que esto implica que el resto también lo es. Es imposible apelar a las porciones arameas para respaldar una fecha posterior a la época de Esdras. Ya que mientras el arameo de Esdras puede ser posterior al de Elephantine, esto puede deberse simplemente a la modificación ortográfica. Sin embargo, este arameo puede pertenecer al quinto siglo A. C. y tal como está, puede ser la obra de Esdras.

El punto de vista de la paternidad literaria no lo aceptan los eruditos de la escuela crítica negativa. Muchos de ellos afirman que el libro no es sino una recopilación, la cual la efectuó el llamado “Cronista” subsecuente mucho tiempo después a los acontecimientos que se registran. Los argumentos en contra de la parternidad literaria del libro de un contemporáneo, son los siguientes.

(1) El título “Rey de Persia” (Esdras 1:1, etc.) se cree innecesario en una época cuando Persia estaba en la supremacía. El título oficial de los reyes persas se dice que no era “rey de Persia”, sino “el Rey”, “el gran Rey”, “el Rey de Reyes”, “el Rey de la Tierra”, etc. Parece ser que esta objeción primero la levantó Enrique Ewald. Cuando Esdras y Nehemías hablan en su propia persona o en pasajes que de acuerdo con la crítica negativa retroceden a la época persa, hablan únicamente de “el Rey”. Como contestación a esto, no podemos hacer ninguna cosa mejor que citar al finado Roberto Dick Wilson, quien hizo un minucioso estudio de la materia. El Dr. Wilson dice, “Es contestación suficiente a esta aseveración el decir que dieciocho diferentes autores de tiempos persas en diecinueve diferentes documentos, usan este título treinta y ocho distintas veces en total, y cuando menos de seis distintos reyes persas; eso se usa de Ciro siete años antes de la conquista de Babilonia en el 539 A. C., y de Artajerjes III, aproximadamente en el 365 A. C.; se usa en persa, susiano, babilonio, griego, arameo y hebreo; se usó en Media, Babilonia, Asia Menor, Grecia y Palestina, de acuerdo con Herodoto en Etiopía; y se le usa en cartas, fechas, y otros documentos parecidos de las Escrituras, así como se le usa en los documentos extrabíblicos. Además, ha quedado demostrado que era muy común que los autores del período griego utilizaran el título”. (A Scientific Investigation of the Old Testament, 1926, ps. 202-203). Se ha mencionado la objeción de que los ejemplos del uso del término “rey de Persia” antes de la conquista de Babilonia, no vienen al caso, ya que en aquella época, Persia era solamente una provincia de Irán. Esta objeción carece de validez, ya que el principio de su uso es el mismo, sin importar cuál haya sido la extensión de Persia. (Se encontrará una discusión completa de este problema en R. D. Wilson: “The Title 'King of Persia' in the Scriptures”, PTR, XV, 1917, ps. 90-145, y “Royal Titles in Antiquity: An Essay in Criticism”, PTR, II, 1904, ps. 257-282,465-497; 618-664; III, 1905, ps. 55-80; 238-267; 422-440; 558-572).

(2) Se alega que el hebreo (Esdras 1:1-4) y el arameo (Esdras 6:3-5), que no es más que una transmisión del edicto de Ciro, contienen diferencias importantes, y debido a eso no pueden ser auténticos. Generalmente se defiende la autenticidad del segundo decreto, pero muchos niegan la autenticidad del primero, debido a la supuesta influencia judía. Algunos consideran que el primer edicto no es más que un fraude judío, mientras que otros han afirmado que si Ciro proclamó tal edicto, el mismo pasó desapercibido.

No se puede objetar sin embargo la supuesta influencia judía, porque al proclamar libertad religiosa para los babilonios, Ciro también usó el nombre de su dios Marduk. “La totalidad de todas las tierras él (esto es, Marduk), investigó y examinó. Buscó un príncipe justo, el deseo de su corazón, quien tomara su mano. Ciro, el rey de Anshan, cuyo nombre pronunció, llamó para reinar sobre todos” (R. Dougherty: Nabonidus y Belsasar, 1929, ps. 175-179). Además, parece ser que Ciro recibió la influencia de la profecía de Isaías 40 y siguientes.

Moeller llama nuestra atención a Isaías 45:13, ha'irothihu, y también a Isaías 41:15; 44:28; 45:1 y siguientes. Kittel (“Cyrus und Deuterojesaja”, ZAW, 1898, ps. 149 y siguientes) afirmó que Isaías conocía el estilo de la corte persa, pero también existe la posibilidad, como Moeller lo indica, de que él fue quien ayudó para formar tal estilo. (Véase una introducción a esta materia en Jacobo William Behr: The Writings of Deutero-Isaiah and the Neo-Babylonian Royal Inscriptions, 1937. Véase también Elias J. Bickerman: “The Edict of Cyrus in EzraJ”, in JBL, 1946, ps. 249-275).

Ahora es necesario preguntarse si los edictos son los mismos. El edicto de Esdras 6 se encontró no en Babilonia sino en Persia (Ecbatana). Sin embargo, no está de acuerdo esencialmente con la práctica del edicto anterior. Al primer edicto se le designa en arameo como qol (1:2), al último como te'em (6:3). El primero está dirigido a todo el pueblo; el segundo parece que no contiene tal implicación, estando aparentemente destinado más bien para servir como un registro oficial para su conservación y al cual se pueda consultar o citar. En el 6:14 se hace una distinción entre el decreto de Dios y el decreto de Ciro, Darío, y Artajerjes. Esto parece demostrar que los dos son decretos distintos. En Esdras 1:1-2 a Ciro se le llama rey de Persia, pero en el 5:13 se le llama rey de Babilonia.

La primera proclamación evidentemente se hizo cuando Ciro había conquistado Babilonia. Ya que tenía que ver con los judíos poseía una influencia judía, así como el edicto que anteriormente se menciona, puesto que tiene que ver con Babilonia, posee una influencia babilónica. Es evidente que el segundo edicto era el registro formal de un decreto, el cual se había de depositar en la casa oficial de los archivos en Ecbatana. Por tanto, a ambos se les debe considerar como auténticos e históricos.

(3) Se dice que la sección del 4:6-23 está fuera del lugar. Estos versículos se refieren a la época de Asuero (jerjes, 485-465 A. C.), a y Artajerjes I. Se dice que es confuso que tal narración aparezca antes de los acontecimientos en el
tiempo de Darío (versículo 24). Una lista aclarará la naturaleza del problema.
4:1-5 - tiempo de Ciro el Grande
4:6 - jerjes
4:7-23 - Artajerjes
4:24 - Darío el Grande
5:1-17 - Darío el Grande
Antes de discutir los méritos de este arreglo, nos gustaría declarar que es imposible sacar del este arreglo anterior del material, que el escritor pensó que la división samaritana haya ocurrido en 536. El propósito de Esdras es narrar la historia de la oposición a la construcción en su totalidad. Por tanto, se nos dice (4:1-5) que esta oposición apareció a través de los reinos de Ciro y Darío. El escritor entonces continúa diciendo que se encontró esta oposición aún durante los días de jerjes. Aún más, alcanzó su culminación en la época de Artajerjes 1 cuando se le envió al rey una carta de queja, y Artajerjes ordenó que cesara la obra de construcción. Esta fue toda la historia de la controversia. El escritor enseguida se refiere a la época de Ciro y declara que la obra cesó hasta el tiempo de Darío. El capítulo 5 continúa con la materia. Cuando se toma en consideración el propósito del escritor, esto es, el finalizar un asunto antes de entrar al siguiente, aún a costa de la secuencia cronológica, ¿cómo es posible presentar una objeción legítima? puesto que cuando se lee el texto cuidadosamente, la supuesta confusión desaparece.

(4) La declaración (Esdras 3:3) de que el pueblo ofrecía los sacrificios diarios sobre el altar antes de que el Templo fuera construido se cree que no es histórica. ¿Pero porqué? Hageo presupone precisamente esta acción. Asimismo, en sí la acción es muy probable. Si es cierto que fuera un pensamiento absolutamente ridículo, ¿no es cierto que el  “Cronista” al asumir que no tenía ningún sentido común, se hubiera refrenado de mencionarlo?

(5) En Esdras 3:8 se declara que los Levitas iniciaban el servicio a la edad de 20 años, mientras que el Pentateuco especifica que no debían servir antes de los veinticinco o treinta (Num. 4:3; 8:24). Pero si aquí existe una contradicción
(que en realidad no existe), es seguramente raro que el “Cronista” se haya atrevido a variar” el escrito sacerdotal” que se supone tuvo profunda influencia en él. Los pasajes en Números se refieren a la edad de aquellos Levitas que servían en el tabernáculo. l° Crónicas 23:24 y 31:17 y Esdras 3:8 se refieren al servicio en el templo.

(6) Se dice que existe en el libro cierta confusión con respecto a la época en que se inició la construcción del templo. De acuerdo con el 4:24 y e15: 1 y siguientes, comenzó en el segundo año de Darío, pero de acuerdo con el 3:8-13
y el 5:26, durante el reinado de Ciro. Sin embargo, no es en el libro de Esdras en donde está la confusión, sino en los críticos modernos de la escuela destructiva, quienes piensan que existe una inconsistencia a contradicción entre estos dos grupos de pasajes. La construcción del templo no comenzó en los días de Ciro (3:8-13; 5:16). Sin embargo, como se narra en el 4:1-5, inmediatamente se hizo presente la oposición a este proyecto, y hasta se contrataron consejeros
para frustrar tal propósito. El resultado fue que la obra en la casa de Dios cesó hasta los días de Darío (4:24). Ya que había cesado, Dios envió a los profetas Haggeo y Zacarías a entusiasmar al pueblo con un interés renovado, con el
resultado que la obra comenzó nuevamente (4:24; 5:1 y siguientes).

(7) A la luz de Haggeo 2:15 se dice que la declaración en Esdras 5:13-17, de que el templo se había estado construyendo desde el tiempo de Sesbassar (v. 16) es falsa. Pero Haggeo no niega que hubiera habido obra en el templo antes de su época. En el 1:4 habla acerca del templo de tal manera que implica que mientras el pueblo moraba cómodamente, el templo estaba desolado (1:9, Hmi casa está desierta”). Y la frase Hhicieron obra en la casa” (wayya' asu mela'ka beveth yehowah, 1:14) parece implicar que ya existía algo cuando la obra comenzó. Además, Esdras 5:16 no declara que la construcción se haya efectuado sin interrupción, sino dice que no se completó (wela shelim). (El
participio mithbene' no implica que no haya habido interrupción).

(8) Pfeiffer declara que la genealogía de Esdras (7:1-10), “es una invención inútil del Cronista” (IOT, p. 825). Se afirma que la genealogía contiene errores al hacer a Sadoc hijo de Ahitub, y al decir que Esdras es hijo de Seraías, ya que se dice que Seraías murió en la captura de Jerusalén, (2° Reyes 25:18-21), por tanto Esdras tendría como 127 años cuando fue a Jerusalén.

Como contestación a esto podemos responder que mientras Esdras y Crónicas (l° Crónicas 6:3-14; 50-53) hacen a Sadoc hijo de Ahitub, así también lo declara 2° Samuel 8:17. Es también perfectamente posible que Ahía o
Ahimelech haya sido hijo también de Ahitub (compárese l° Samuel14:3; 22:9, 11, 20). Y al llamar a Esdras hijo de Seraías, es obvio que el escritor utiliza la palabra “hijo” en el sentido de descendiente (como por ejemplo en Mateo 1:1).
(9) La frase Hpasadas estas cosas” en Esdras 7:1 se afirma que es rara, si el libro entero fue la obra de un escritor, ya que inmediatamente anterior a esto hay un intervalo de más de 60 años. La frase “pasadas estas cosas” se cree que
sugiera acontecimientos que están más bien ligados con la época que narra el 7:1. Pero no podemos alcanzar esta conclusión de ninguna manera. Esta frase “pasadas estas cosas”, tomada por sí no implica qué tanto tiempo transcurrió
desde que “estas cosas” habían acontecido. Además, el 7: 1 da la fecha del siguiente acontecimiento narrado como durante el reinado de Artajerjes.

(10) Los versículos 1 y 13 de Esdras 10, demuestran que existía una población bastante grande en Palestina. Debido a ello, se alega que esto hubiera sido únicamente en el caso de los días de Nehemías, ya que Nehemías debió haber precedido a Esdras. Se afirma que de otra manera es necesario asumir que de la época de Esdras en adelante la población empezó a decrecer. Pero es imposible concluir tal cosa. Durante los tiempos de Esdras el pueblo era pobre y
necesitaba ayuda de la Tesorería real (Esdras 7:20), mientras que en la época de Nehemías los judíos pudieron sostener la adoración del templo (Nehemías 10:32 y siguientes). Además, no es necesario forzar el lenguaje de los versículos 1 y 13, para que exista un conflicto con otras declaraciones del libro. Ciertamente, se puede aplicar a aquellos que estaban en Palestina durante el ministerio de Esdras.

Fecha del ministerio de Esdras

Ahora parece claro que debemos colocar el ministerio de Esdras durante el
reinado de Artejerjes (465-424 A. C.). La evidencia de tal cosa la podemos
declarar brevemente como sigue. El papiro Elephantine (aprox. 408 A. C.),
menciona a ambos, el sumo sacerdote Johanan y a Sanbalat el gobernador de
Samaria. Este Johanan era nieto de Eliasib, que se menciona en Nehemías 3:1,
20, y Nehemías fue a Jerusalén en el año vigésimo (445) y en el trigésimo
segundo año de Artajerjes. A la luz del papiro Elephantine este pudo haber
sido únicamente Artajerjes 1. Ya que Esdras precedió a Nehemías, y como fue a
Jerusalén en el séptimo año de Artajerjes, podemos concluir que la fecha de esta
jornada debe ser el 458 A. C.
No es conveniente alegar en contra de esto (tal como lo hacen Oesterley y
Robinson) que Esdras vivió durante la época de Johanan el nieto de Eliasib
(Esdras 10:6), y por tanto un poco después que Nehemías. Ya que debe
observarse que el Johanan del 10:6 se dice que es el hijo de Eliasib.
Evidentemente, éste no es entonces Johanan el sumo sacerdote de una época
posterior, sino probablemente el hijo de Eliasib, que se menciona en Nehemías
13:4 y 7. Sin embargo, si él es el sumo sacerdote posterior, se le menciona aquí
con un carácter privado, ya que no era aún el sumo sacerdote. Si fue el sumo
sacerdote, ¿a qué se debe que él no sea mencionado aquí como un joven
heredero al puesto, y teniendo una cámara junto al templo?

Propósito

Esta obra sirve el propósito de darnos una narración desde los puntos de
vista religiosos o sacerdotales, de la restauración de la nación a su tierra. Coloca
su énfasis en el establecimiento del pueblo en la tierra como un reino de
sacerdotes, y una nación santa, la cual debe caminar a la luz de la ley.

Análisis

I. Esdras 1:1-2:70. El primer regreso de los exiliados.
(1) 1:1-4. Ciro hace su proclamación.
(2) 1:5-11. El pueblo responde al edicto de Ciro. Se hacen ofrendas para el
proyecto, y Ciro restaura los vasos del templo.
(3) 2:1-70. Regresan los primeros exiliados bajo Zorobabel y Josué. Si
comparamos este capítulo con las listas que se dan en Nehemías 11:1-13:3, se
podrá observar que existen algunas diferencias numéricas. Sin embargo,
debemos explicar estas como errores de los copistas durante el transcurso de la
transmisión del texto.
II. Esdras 3:1-6:22. La restauración de la adoración a Jehová.
(1) 3:1-3. Durante el séptimo mes el pueblo se reunió en Jerusalén y se
erigió el altar del holocausto. Enseguida el pueblo ofreció sus ofrendas a
Jehová.
(2) 3:4-7. Se restablecen las ofrendas, y se observa la fiesta de los
Tabernáculos.
(3) 3:8-23. En el segundo mes del segundo año del regreso, se inicia la obra
en el Templo mismo. Esta obra va acompañada con alabanza y gratitud, pero
muchos de los que habían conocido el Templo de Salomón lloran.
(4) 4:1-4. Los adversarios de Judá y Benjamín al principio tratan de ayudar
en la construcción del Templo, pero Zorobabel rechaza su ayuda, debido a lo
cual contratan a consejeros que frustren el propósito de los exiliados. Esto
continúa hasta el reinado de Darío el Persa.
(5) 4:6-24. Se suscita la oposición durante los reinados de Jerjes y
Artajerjes I. Se envía una carta a Artajerjes que da como resultado que se
detenga la obra por completo. Un efecto similar se había producido aún durante
los días de Zorobabel, pero en el versículo 24 leemos que la obra en el Templo
cesó hasta el segundo año de Darío.
(6) 5:1-17. Haggeo y Zacarías entusiasman al pueblo a trabajar en el
Templo. Aparece la oposición, y se remite el asunto a Darío. Los versículos 6 y
17 contienen una copia de la carta que se le envía a Darío.
(7) 6:1-12. Darío busca el decreto de Ciro y él mismo ordena que continúe
la obra del Templo.
(8) 6:13-16. Se obedece el edicto de Darío y en el tercer día de Adar, en el
sexto año del reinado de Darío, esto es 515 A. C., se termina el Templo.
(9) 6:17-22. Se dedica el Templo, y en el decimocuarto día del primer mes
se celebra la Pascua, la cual va seguida por la Fiesta de los Panes sin Levadura.
III. Esdras 7:1-10:44. El regreso bajo Esdras.
(1) 7:1-10. El libro salta ahora muchos años para poder presentar al lector
los acontecimientos que están relacionados con Esdras durante el reinado de
Artajerjes. Se da el linaje de Esdras y se le describe como un escriba diligente
en la Ley de Moisés. En el quinto mes del séptimo año de Artajerjes, él viene a
Jerusalén.
(2) 7:11-26. Artajerjes le da a Esdras una comisión.
(3) 7:27-28. Esdras bendice a Dios por la comisión del rey.
(4) 8:1-14. Se da una lista de aquellos que subieron a Jerusalén con Esdras
en el séptimo año de Artajerjes.
(5) 8:15-20. Esdras reúne a los jefes junto al río en Ahava; y el pueblo
permanece allí durante tres días.
(6) 8:21-36. En el río de Ahava, Esdras proclama un ayuno. El
decimosegundo día del primer mes, el pueblo sale de Ahava para ir a Jerusalén.
(7) 9:1-14. Esdras llora cuando se da cuenta de que el pueblo no se ha
separado del mundo, sino han contraído matrimonios mixtos con los habitantes
de la tierra.
(8) 9:5-15. Esdras ora.
(9) 10:1-17. Esdras inicia una reforma.
(10) 10:18-44. Se da una lista de aquellos sacerdotes que habían tomado
para sí esposas extranjeras.

NEHEMIAS

Nombre

En las Biblias hebreas modernas el Libro lleva el nombre de su personaje
principal, Nehemyah. En la Septuaginta el nombre aparece como Neemias, y en
la Vulgata como el Liber Nehemiae ó Liber secundus Esdrae.

Autor

El autor del libro fue el mismo Nehemías como aparece por el uso del
pronombre de la primera persona. El libro registra la misión de Nehemías a
Jerusalén y las reformas que en instituyó aquel lugar. A diferencia de Esdras,
Nehemías fue un laico. Sin embargo su obra sirvió para complementar la de
Esdras, y Dios utilizó a estos dos hombres en el establecimiento de la nación
judía postexílica.

Muchos críticos de la escuela negativa consideran al libro de Nehemías
como la última porción de la gran obra histórica del llamado “Cronista”.
Sin embargo, se tiene en alta estima las “memorias” de Nehemías, aún cuando
algunos críticos no están de acuerdo por lo que toca a su alcance. Se cree que
algún recopilador final del libro las arregló. Las razones por las cuales se cree
que Nehemías mismo no pudo haber sido el autor de todo el libro, son las
siguientes:

(1) En Nehemías 12:11,22 se hace mención de Jaddua quien fue el sumo
sacerdote del 351--331 A. C. cuando Alejandro el Grande entró en la Ciudad.
Pero debemos observar que estas referencias aparecen en una lista de los
sacerdotes y levitas, las cuales pudieron haber sido una adición posterior. Sin
embargo, no es necesario suponer tal cosa, ya que a Juddua no se le menciona
aquí como el Sumo Sacerdote. Es absolutamente posible que Nehemías haya
vivido hasta ver al joven Jaddua, un bisnieto de Eliasib, ya que menciona al
nieto de Eliasib que estaba casado, el yerno de Sanballat (Neh. 13:28).

(2) En Nehemías 12:22 se menciona a Darío el Persa, y ya que se le
relaciona en esta forma con Juddua se dice que es Darío Codomannus (336-332
D. C.). Pero si la referencia es únicamente con respecto a Juddua como joven y
no como Sumo Sacerdote, entonces el reyes probable que sea Darío Nothus
(424-395 A. C.).

(3) Nehemías 12:26, 47 se alega que menciona “los días de Nehemías”
como un período que hacía mucho había pasado. Pero en contestación podemos
observar que la frase en cada ocasión se utiliza - en relación con el día de
alguna otra persona: Joacim (vs. 26), Zorobabel (vs. 47). Por tanto parecería
natural que Jeremías utilizara una frase similar con respecto a su propia época.

Análisis

I. Nehemías 1:1-7:73. Nehemías restaura los muros de la ciudad de
Jerusalén.

(1) 1:1-2:20. Introducción. Nehemías comienza hablando en la primera
persona: “y acaeció en el mes de Chisleu, en el año 20, estando yo en Susán,
capital de reino”, etc. En esta forma se da la fecha y los antecedentes. Se le
informa a Nehemías que los Judíos en Palestina padecen grave aflicción y
reproche, y que los muros han sido destruidos y las puertas quemadas con
fuego. Nehemías se lamenta por estas noticias, y le pide a Dios que
manifieste su misericordia hacia él. En seguida se presenta, como el copero del
Rey. Se contesta su oración. Dios, en su misteriosa providencia, hace que el rey
le pregunte a Nehemías la razón de su rostro entristecido. Este explica la
situación y el rey le permite que vaya a Jerusalén. Después de su llegada a la
santa ciudad, Nehemías espera tres días y enseguida de noche, efectúa una
inspección de los muros de la Ciudad.

(2) 3:1-6:19. La reconstrucción de los muros de la ciudad. Eleasib el Sumo
Sacerdote toma la iniciativa, y con los otros sacerdotes inicia la edificación de
la Puerta de las Ovejas. El capítulo 3 contiene una lista de aquellos que
trabajaron en varias puertas de la ciudad y los lugares donde trabajaron.
Muy pronto aparece la oposición sin embargo, ya que Sanballat se burla de
los judíos. Tobías Ammonita también los escarnece diciéndoles que el muro
está tan débil que si subiere una zorra lo derribaría. Estos hombres conspiran
para detener la construcción de los muros. Sin embargo Nehemías clama a Dios
y fortalece a los hombres para el trabajo. Mientras algunos construyen otros
guardan, y en esa forma continúan. Sin embargo, finalmente se termina el muro
después de 52 días. Toda esta narración la relata Nehemías en la primera
persona.

(3) 7:1-73. Nehemías enseguida le da a su hermano Hanai y a Hananías el
encargo de velar sobre la ciudad de Jerusalén. A continuación viene una lista
del pueblo que había regresado de Babilonia.

II. Nehemías 8:1-13:31. Las reformas de Esdras y Nehemías.

(1) 8:1-10:39. Se renueva el pacto. Esdras lee la Ley de Moisés al pueblo
reunido, que confiesa sus pecados y ratifica el pacto. Julio
Wellhausen y otros han enseñado que esta sección contiene en realidad una
narración de cómo la Ley de Moisés fue canonizada. Pero una lectura cuidadosa
del pasaje demostrará que tal interpretación es incorrecta.

(2) 11:1-36. Este capítulo contiene una lista de aquellos que moraban en
Jerusalén. Los líderes del pueblo deberán vivir allí, así como también uno de
cada diez.

(3) 12:1-26. Se da una lista de sacerdotes y levitas.

(4) 12:27-43. La dedicación de los muros.

(5) 12:44-47. El pueblo sostiene a los sacerdotes.

(6) 13:1-31. Nehemías visita Jerusalén por segunda vez.