CAPITULO VEINTIDOS

EL CANTICO DE SALOMON

Nombre

En el hebreo, al libro se le llama de acuerdo con el primer versículo, “Canción de Canciones" (shir hashshirim), esto es, la mejor de las canciones. La Septuaginta traduce con asma asmaton, y la Vulgata, Canticum Canticorum. Desde la época de Lutero, en la Biblia alemana se ha llamado al libro Das Hohelied.

Escritor

El libro aduce ser de Salomón, y el Baba Bathra 15a no contradice esta opinión, sino que, por el contrario, narra que “Ezequías y su compañía escribieron... el Cantar de los Cantares”. No existe razón suficiente para negar tal paternidad literaria, ya que el libro en realidad si tiene algunos puntos de relación o contacto con otros escritos de Salomón. Además, la obra parece reflejar una época anterior a la división del reino, ya que el escritor había de varios lugares a través del país como si pertenecieran todos al mismo reino (por ejemplo, Jerusalén, Carmelo, Sarón, Líbano, Engedi, Hermón, Terzah, etc.). También demuestra el escritor cierto conocimiento de animales y plantas exóticas. De acuerdo con Steinmueller, menciona a quince variedades de animales y veintiuna variedades de plantas. La comparación que se establece de la novia con “yegua de los carros de Faraón” (1:9) es muy interesante, ya que Salomón importó esos animales de Egipto (1 R. 10:28).
La escuela moderna niega la paternidad literaria salomónica del libro. Cree más bien, que existen ciertas indicaciones lingüísticas que nos señalan en una forma muy clara una fecha posterior como la de su composición. Así entonces, esta crítica alega el uso de una pequeña particula relativa del femenino en relación con ‘adh en el sentido de “de tal forma que” (p. ej., 1:12; 2:7; etc.). Además, la palabra persa pardes (“paraíso”, “huerta”,) se cree que indica al periodo persa, y ‘appiryon (3:9, “cama”, “lecho”—phoreion), una palabra griega de préstamo, se cree que nos indica un periodo más tardío. Se alega, por tanto, que el libro, cuando menos tal como lo tenemos, debe proceder del tercer siglo a.C.
Pero debemos observar, como tan atinadamente lo hace notar Eissfeldt, que ésto tan solo se puede referir al Cántico en la forma en que nos ha llegado. Es muy probable que el libro será la obra de Salomón, y que unos cuantos fenómenos lingüísticos que parecen indicar una fecha tardía no sean sino únicamente cambios editoriales para hacer al libro más comprensible a una generación posterior. Al mismo tiempo, no creo que la presencia de una palabra griega y de una persa determinen en si una fecha tardía. Es necesario recordar que el comercio y el intercambio de Salomón fue muy extenso, y que las palabras extranjeras viajaban con facilidad (compárese por ejemplo, el uso generalizado de chai <<té>> en el Cercano Oriente hoy en día). Ni tampoco es la presencia de palabras arameas una indicación de la fecha.

Interpretación del libro

Los estudiantes del Cantar de los Cantares de Salomón, han expresado diferencias de opinión muy amplias por lo que toca a su forma y a su interpretación. Por tanto, será necesario que investiguemos brevemente las varias interpretaciones que se han presentado.
(1) Una alegoría judía. En ciertos pasajes del Mishnah, Talmud, y Targums, aparece una interpretación alegórica que explica el Cántico desde el punto de vista de la historia de Israel, como un poema que representa el amor de Dios, y sus tratos con su pueblo escogido. Así entonces, al 1:13 se le ha interpretado (por ejemplo, Rashi) como una referencia al Shekinha entre los querubines.
(2) Una alegoría cristiana. El método alegórico fue introducido en la iglesia cristiana principalmente por Orígenes e Hipólito. Sin embargo, la mayoría de los eruditos cristianos que han utilizado este método, han contemplado el libro no como una historia del pueblo de Israel, sino más bien como el trato de Cristo con su iglesia. Este punto de vista ha sido muy popular en el cristianismo; se le podría llamar sin duda la opinión dominante. Este punto de vista es esencialmente lo que Hengstenberg y Keil han presentado, y se le puede encontrar en los encabezados de los capítulos de la Versión Autorizada, en esta forma: 1-3, El amor mutuo de Cristo y su iglesia; 4, Las gracias de la iglesia; 5, El amor de Cristo hacia ella; 6-7, La iglesia profesa su fe y su deseo; 8, El amor de la iglesia hacia Cristo.
Rowley nos da algunos ejemplos interesantes de este tipo de exposición.1 Nos indica cómo en el decimosegundo siglo, este método se convirtió en el favorito para interpretar ciertas frases de la virgen Maria. Algunos otros puntos de vista extraños que Rowley menciona como favorecidos, son los siguientes: (a) el 1:5 significa oscurecida por el pecado, pero codiciable a través de la conversión (Orígenes). (b) 1:13 “entre mis pechos”, se refiere a las escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamentos, entre los cuales está Cristo (Cirilo de Alejandría). (c) el 2:12 se refiere a la predicación de los Apóstoles (Pseudo-Casiodoro). (d) el 5:1 se refiere a la Cena del Señor (Cirilo de Alejandría). (e) el 6:8 tiene referencia a las ochenta herejías (Epifanio).2
En defensa de la interpretación alegórica, se ha alegado que si el libro no poseyera un significado religioso, no se le hubiera aceptado en el canon. Como contestación podríamos decir que esta consideración en si, no justifica una interpretación alegórica. Cuando llegarnos a ver cuál es el verdadero significado del libro, podemos fácilmente comprender por qué razón Dios lo ha colocado en el canon.
Se alega además, que en otras partes de las Escrituras se usa la figura de una relación matrimonial entre Jehová y su pueblo. Esto sin duda es cierto, pero también es cierto que en otros lugares se usa esta figura como un símbolo, y siempre se le hace a base de una explicación didáctica. Este no es el caso en el Cantar de los Cantares. Es necesario mencionar el hecho que existe una diferencia entre la interpretación alegórica y la interpretación de alegoría. No existe justificación alguna para la interpretación alegórica, a menos que exista primero una alegoría que deba interpretarse, y no poseemos ninguna evidencia que demuestra que el Cantar de los Cantares sea una alegoría. En otras palabras, los argumentos que generalmente se aducen para respaldar la interpretación alegórica en realidad no vienen al caso.
(3) Un drama. Franz Delitzsch favorecía la opinión que el Cantar es un drama en el cual el rey Salomón se enamora de una sulamita y la lleva a su capital Jerusalén, purificándose su amor de lo sensual a lo sublime. Otto Zoeckler básicamente favoreció también la misma interpretación.
Otros, entre los cuales destacan, Heinrich Ewald, y también Strack, Koening, Driver, favorecen lo que se ha llamado la hipótesis pastoral, esto es, que la muchacha sulamita permanece fiel a su esposo el pastor, a pesar de las tentaciones de Salomón.
Pero el drama no tuvo mucho éxito entre los pueblos semíticos. Además, el Cantar no da más evidencias de ser un drama que de ser una alegoría. No es muy posible tampoco que los justos a través de las edades hayan considerado este poema como una composición divinamente inspirada si fuera solamente un drama de tal naturaleza.
(4) Una colección de cantos de amor. Esta opinión aparece bajo distintas formas. Así por ejemplo, Eissfeldt piensa que en el libro tenemos una colección de cantos independientes. Ese autor apela a J. G. Wetzstein, quien fue por muchos anos cónsul en Damasco. Wetzstein dice que durante el día anterior a la boda, la novia baila una danza de la espada acompañada por un cántico en el cual se describe su belleza (wasf). Durante toda una semana después del matrimonio, se festeja al novio y a la novia como a un rey y a una reina, y durante todo ese tiempo se entonan innumerables cánticos, entre los cuales está un wasf (“descripción”) de la joven pareja.
Eissfeldt cree que esta misma costumbre prevalecía en Israel, y que el 4:1-7, 5:10-16 y el 7:1-6, corresponden al wasf que Wetzstein describe. Desde este punto de vista, el libro entonces, no es más que una colección de cantos de amor, los cuales pueden comprenderse mejor por medio de una comparación de colecciones similares recientemente efectuadas por Dalman, Littmann, y otros.3 Pfeiffer, Lods, Reuss, Dussaud mantienen esencialmente la misma opinión,
la cual fue también respaldada por los poetas alemanes Herder y Goethe. Pero es dudoso que la práctica que Wetzstein describe se haya practicado en Palestina.
(5) Un tipo. Honorio de Autun (siglo decimosegundo) y otros, han insistido en una interpretación literal del Cántico. Además de esto, sin embargo, creen que existe un significado típico el cual indica el amor de Cristo por su iglesia. Algunos eruditos católicos han mantenido esta opinión también, como por ejemplo Pedro Schegg y Vicente Zapletal. Pero es necesario rechazar tal punto de vista, debido a que nos es imposible encontrar justificación para tal significado típico.
(6) Una adaptación de la liturgia pagana. Teófilo J. Meek piensa que el Cantar era originalmente una liturgia del culto Tammuz-Adonis. En este culto, el dios mona, y la diosa bajaba al bajo mundo en su búsqueda, significando de esta manera la muerte de la naturaleza. A su regreso se representaba su casamiento en este rito. Sin embargo, tal como poseemos el Cantar, solo se ha revisado y purificado para ponerlo en armonía con la religión de Israel.
Sin embargo, es muy dudoso que si tal hubiera sido el origen del Cantar, se le hubiera aceptado en el canon. Aun cuando el Cántico pueda contener algunas alusiones a este culto, el cual llegó a practicarse en Israel, nunca fue solamente un cántico del culto. Tal explicación es naturalística.
(7) Una escena en un harem. De acuerdo con Leroy Waterman, el Cántico (1:2—8:4), presenta la escena de un harem en el palacio real de Jerusalén. En esta escena, Salomón habla a la muchacha de Sulam a la que Waterman identifica con la moza que se mandó traer para que actuara como compañera de David (1 R. 1:1-4). En la escena del harem, existe un intercambio de discursos entre los tres personajes: Salomón, la muchacha, y las mujeres del harem. El pasaje es una escena campestre en Sulam. Esta interpretación está basada en un arreglo del texto en la forma Siguiente: 1:1; 3:6-11; 4:1-6; 1:2 y siguientes. El pasaje del 4:7 y siguientes viene entonces después del 3:5.
(8) Una parábola. El Segundo Concilio de Constantinopla (533 a.C.), condenó a Teodoro de Mopsuestia, no porque dudara de la canonicidad del Cántico, sino porque sostenla que debía comprenderse en una interpretación literal. El lo consideraba como solamente un cántico de amor humano, escrito por Salomón basándose en la ocasión de su matrimonio con la hija de Faraón.
Existe seguramente un elemento de verdad en esta interpretación de Teodoro. El Cántico celebra la dignidad y pureza del amor humano. Este es un hecho en el cual no siempre se ha puesto suficiente énfasis. Por tanto, el poema posee un propósito didáctico y moral. Nos liega en este mundo de pecado, donde la pasión y el deseo abundan, donde las fieras tentaciones nos asechan y tratan de distraernos del modelo divino del matrimonio; y sobre todo nos recuerda en una forma particularmente bella, cuán puro y noble es el amor.
Sin embargo, esto no agota el propósito del libro. No solamente habla acerca de la pureza del amor humano; sino que, el hecho que se la haya incluido en el canon, nos recuerda de un amor que es más puro que el humano. Por medio de su presencia en el canon (porque en el último análisis, ha sido Dios quien ha puesto estos libros en el canon y no el hombre), nos recuerda que Dios, quien ha puesto el amor en el corazón humano, es puro El mismo. En mi opinión, no estamos justificados para decir que el libro es un tipo de Cristo. Esto no parece estar exegéticamente justificado. Pero el libro Si tiene como efecto el hacernos volver nuestros ojos hacia Cristo. Esto queda seguramente demostrado por medio de la historia de la interpretación en la iglesia cristiana. A este libro se le puede considerar como una parábola tácita. El ojo de la fe, al contemplar este cuadro del amor humano exaltado, se acordará de aquel amor que está muy por encima de todo afecto humano y terreno: el amor del Hijo de Dios hacia la humanidad perdida.

La canonicidad del Cántico

Debido a la naturaleza de su contenido, algunos de los de la escuela de Shammai expresaron dudas acerca de la canonicidad del Cántico. Pero el punto de vista que Rabí Akiba expresó es el que ha prevalecido: “Ningún hombre en Israel ha jamás rebatido que el Cántico de Salomón mancha las manos <<esto es, que no es canónico>>; ya que en todo el mundo no existe nada igual en que se entregó a Israel el Cántico de Salomón. Todos los Escritos <<esto es, Hagiógrafos>> son santos, pero el Cantar de los Cantares es más santo, y si ha existido alguna discusión, ha sido únicamente sobre Eclesiastés”. (Mishnah, Yadaim, 3:5). Sin embargo, como Rowley lo indica, el hecho que una declaración como esta parte de Rabí Akiba se haya preservado, implica que aun en su época existía cierta duda acerca del libro.4
Sin embargo, si el Cántico es primordialmente un canto de amor, y no una alegoría, ¿cuál es la razón por la que ha sido incluido en el Canon sagrado? Como contestación, diríamos que Dios ha colocado este Cántico en el canon para enseñarnos la pureza y santidad de ese estado que El mismo ha establecido, llamado el matrimonio. Cuando leamos el Cántico de Salomón, nuestros corazones serán más puros, y nos daremos cuenta aun más de lo asqueroso de la tentación que nos llevaría a la infidelidad entre aquellos que están casados. Ya que el propósito del libro no es solamente entretener, sino máS bien ético y didáctico, podemos comprender por qué Dios nos lo ha dado. Porque aun el siervo fiel de Jehová es tentado a quebrantar el séptimo mandamiento. En el mundo antiguo polígamo y en el mundo moderno sofisticado, a la infidelidad es fácil considerarla como algo superficial y trivial. Pero cuando nosotros los occidentales nos volvemos de la encallecida pecaminosidad de nueStro mundo diario y leemos cuidadosamente las imágenes orientales de esta porción de las Sagradas Escrituras, recibimos gran bendición y ayuda. Mientras exista impureza en el mundo, necesitamos y desesperadamente, el Cántico de Salomón.

Análisis

Es muy difícil analizar el Cántico, pero quizá lo que a continuación sigue servirá para dar una idea de su estructura general.
(1) 1:1—2:7. La novia siente nostalgia por el novio. Se encuentran y se alaban el uno al otro. En el 1:5, 6, la novia se describe a sí misma como “morena pero codiciable”. Del 1:8 en adelante, los dos entonan alabanzas mutuas.
(2) 2:8—3:5. Su amor aumenta. La virgen, utilizando figuras hermosamente expresivas de la naturaleza, por ejemplo, 2:11-13, canta las alabanzas de su amado.
(3) 3:6—5:1. Este pasaje contiene el desposorio (p. ej., 4:8 y siguientes) y la alabanza de la novia.
(4) 5:2—6:9. La novia anhela a su amado y canta sus alabanzas mientras que él está lejos de ella.
(5) 6:10—8:4. Se describe la belleza de la novia.
(6) 7:5-14. En este pasaje se demuestra la belleza del amor.

NOTAS DEL CAPITULO VEINTIDOS

1. H. H. Rowley: “The Interpretation of the Song of Songs”, JTS, 38 (1937),
337-363. Este artículo presenta un estudio excelente sobre la historia de la interpretación del Cántico de Salomón. Al escribir esta sección he recibido gran ayuda del artículo de Rowley.
2. Rowley, op. cit.
3. Gustavo Dalman: Palastinischer Diwan, Leipzig, 1901: Enno Littmann; Neuarabische Vokspoesie, 1902: Alois Musil: Arabia Petraera, III, Vienna, 1908; y St. H. Stephan: Modern Palestinian Parallels to the Song of Songs”, en el Journal of the Palestine Oriental Society, 1922, Págs. 199-278.
4. Op. cit., pág. 337.

Una Introducción
al
Antiguo Testamento

por
Edward J. Young

Profesor de Antiguo Testamento en el
Seminario Teológico Westminster
Filadelfia, Pennsylvania, EE.UU.

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