Recordemos la “Reforma”


Como cada año recordamos el 31 de Octubre de 1517 cuando Martin Lutero coloca las 95 tesis en Wittenberg, es el reinicio de la doctrina bíblica, y ninguna “nueva doctrina” como lo califica la iglesia desviada.
Aquí hay que recordar otros reformadores iluminados por el Espíritu de Dios, como J. Calvino, Huss, y otros.
Además recordar los tristes fines con Gloria para el Señor de los perseverantes en la fe y mártires quemados vivos o cuartizados o ahorcados. Recordamos aquí también a Guido de Brés, uno de los compositores de la “Confesión Belga” o Confesión de los Países Bajos, que fue condenado y ahorcado junto con su compañero Peregrin de la Grange en Bruselas, por la Corte encomendado por la Iglesia Romana.
La Confesión Belga lo tomó el Sínodo de Dordt como ampliación del “Credo de los 12 artículos”, del de Nicea, del de Atanasio, testimonios de la primera Iglesia.
Murió ahorcado hace 492 años, por una Iglesia a la cual hoy se unió la anglicana, la luterana y cuántos más seguirán, por llegar a la gran Iglesia universal sin base, solo objeto de la caída en el pecado.
Leemos lo que Dios nos advierte en Juan versículo 23 al 31= que somos sus hijos.
El obsequio de la Reforma de la iglesia desviada de Su Verdad es que Dios protege sus hijos, lo leemos en Santiago 1 vers. 18. El, de Su Voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas. Por su disposición el Padre de las luces nos generó, a saber: ser sus creyentes.
Esto lo describe Santiago en su Carta. Agrega además algo, nos generó por la palabra de la verdad.
El Espíritu Santo utiliza el Evangelio como medio de Gracia. El medio por la cual El renace los pecadores y por Cristo las lleva a la vida eterna.
Por la complacencia del Padre, por Su Voluntad, Santiago quiere decir por la predica. El anuncio del mensaje evangélico de la muerte expiatorio de Jesús con Su Gloriosa resurrección.  Literalmente lo llama: una palabra de la Verdad, significa palabra de la verdad, también que la palabra que se predica es fiel, fidedigno y confiable, que es verdad.
La diferencia es poca, solo la verdad pura se predica, los anuncios son confiables. Con esta predica el Señor hace revivir los corazones fallecidos para El. Es la exigencia de la prédica, si esto no se puede medir las consecuencias a sufrir. Con las predicas no-bíblicas, liberales se han enajenados grandes multitudes del mundo, de la verdadera fe en Dios, que radicalmente ignoran la existencia de Dios, como su Padre, Dios Todopoderoso.
La situación actual es muy preocupante.
Por eso la Iglesia Cristiana debe ser severa en la Prédica de la Palabra, en la suministración de los Sacramentos, y fiel en la censura, cada miembro está comprometido y responsable. Hombres y mujeres deben luchar, y la juventud deberá saber como manejar las armas. Siempre que no se compromete la palabra de la Verdad, no se preocupe de ser desleal o de tirantes incompasiva. Aquí se trata en verdad de nuestro renacimiento. Po eso Pablo habla del evangelio de su propia salvación. A pesar, la aversión que sienten hasta otros cristianos, seguimos hablando de la iglesia pura y fiel, la iglesia verdadera, como la expresa “la confesión belga”, o la de los Países Bajos en su artículo 29.
Creemos, que por medio de la Palabra de Dios se ha de distinguir diligentemente y con buena prudencia, cúal sea la Iglesia verdadera; puesto que todas las sectas existentes hoy día en el mundo se cubren con el nombre de la Iglesia. No hablamos aquí de la compañía de los hipócritas, los cuales se hallan en la Iglesia entremezclados con los buenos y, sin embargo, no son de la Iglesia, si bien corporalmente están en ella; sino que decimos, que el cuerpo y la comunión de la iglesia verdadera se han de distinguir de todas las sectas que dicen que son la Iglesia. Los signos para conocer la Iglesia verdadera son estos: la predicación pura del Evangelio; la administración pura de los Sacramentos, tal como fueron instituidos por Cristo; la aplicación de la disciplina cristiana, para castigar los pecados. Resumiendo: si se observa una conducta de  acuerdo a la Palabra pura de Dios, desechando todo lo que se opone a ella, teniendo a Jesucristo por la única Cabeza. Mediante esto se puede conocer con seguridad a la Iglesia verdadera, y a nadie le es lícito separarse de ella. Y respecto a los que son de la Iglesia, a éstos se les puede conocer por las señales características de los cristianos, a saber: por la fe, y cuando, habiendo aceptado al único Salvador, Jesucristo, huyen del pecado y siguen la justicia, aman al verdadero Dios y a sus prójimos, no se apartan ni a derecha ni a izquierda, y crucifican la carne con las obras de ella. No es que ya no haya grandes debilidades en ellos, sino que luchan contra ellas todos los días de su vida por medio del Espíritu, amparándose constantemente en la sangre, muerte, dolor y obediencia del Señor Jesús, en quien tienen el perdón de sus pecados, por la fe en El. En cuanto a la falsa Iglesia, esta se atribuye a si misma y a sus ordenanzas mas poder y autoridad que a la Palabra de Dios, y rehúsa someterse al yugo de Cristo; no administra los Sacramentos como lo ordenó Cristo en su Palabra, sino que quita y agrega a ellos como mejor le parece; se apoya más en los hombres que en Cristo; persigue a aquellos que santamente viven según la Palabra de Dios, y a los que la reprenden por sus defectos, avaricia e idolatría. Estas dos Iglesias son fáciles de conocer, y de distinguir la una de la otra.

La predicación pura del Evangelio.
Con la ayuda del Príncipe Enrique, comenzó en forma oficial, en los días de Pentecos 1539, la reforma en Sajonia – Alemania. En el culto de la tarde Martin Lutero, en la Iglesia del Sto. Tomas, en Leipzig, con el tema de Juan 14 vers. 23 – 31, ante una multitud, mas grande que podia contener el edificio, que Dios vive allí, adonde se guarda Su Palabra, así titulaba su mensaje. Este llamado es actual, tambien para los jovenes, conozca la Iglesia en forma justa y profunda, y lo reconocera que es la Iglesia Verdadera.
Leer: Salmo 119=65 a 72 y 119= 33 a 40.

Evaristo De Vries.

Responder: evertevaristo@yahoo.com.ar

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